¿Sabías que la mayor parte del éxito de un gran líder y emprendendor es debido a la Comunicación que tiene consigo mismo? Descubre cómo emprender con éxito, seguridad, confianza y de forma efectiva gracias a la Comunicación Intrapersonal.

Muchas personas destinan horas, días, meses y hasta años en aprender cientos de herramientas, técnicas, métodos y teorías para mejorar económicamente, iniciar un negocio o hacer crecer el que ya tienen. Sin embargo, no se dan cuenta que el éxito está compuesto por una simple, pero efectiva fórmula llamada “80/20”. Que establece que únicamente el 20% de tu capacidad intelectual influye en el éxito de tus metas y por supuesto del crecimiento de tu negocio; mientras el 80% recae en tu inteligencia emocional, tu desarrollo personal; en pocas palabras la esencia de tu persona.

Si no me crees a mí, estás bien, no pasa. Pero, creo que cuando los speakers más influyentes del mundo lo gritan a los cuatro vientos y navegan con la bandera del desarrollo personal, entonces ahí cambia la cosa. Nombres como los de Jim Rohn, Tonny Robbins o John Maxwell pueden serte familiares.

El éxito depende de ti y tu mente

Muy bien, si después de estas líneas sigues sin convencerte del todo de la importancia y el estupendo potencial que implica  tu desarrollo mental y tus capacidades emocionales pasemos a unos pequeños datos culturales y además científicos.

Este famoso 80% no es un dato que me saqué de la manga, no. Resulta que la Universidad de Yale en Estados Unidos se puso a investigar qué agentes o patrones influyen en aquellas personas que alcanzan el éxito en los ámbitos profesionales y también personales. Luego de su investigación concluyó que en efecto el 80% del éxito laboral y personal se debe al control y manejo de las emociones, es decir la inteligencia emocional; esa misma que nos permite tomar un conjunto de actitudes frente a la adversidad y se encarga de dibujar los rasgos más importantes de nuestro carácter y personalidad.

En resumen, la gente que pule, desarrolla y expone emociones positivas ante la vida es a la que le va mejor. Punto.

Según el libro “Maestría y liderazgo” de Dale Carnege Training menciona que la Carnegie Foundation  for the Advancement of Teaching también hizo lo suyo e realizó investigaciones que compartieron opinión con Yale. Pues resultó que tanto en el campo técnico como en la ingeniería,  aproximadamente el 15% del éxito financiero individual se debía al conocimiento técnico y alrededor del 85% se debe a las capacidades de ingeniería humana (lo que abarca la personalidad y la capacidad para liderar a las personas). Carnege recalcó en esta publicación la importancia de pulir estas habilidades como parte del quehacer de todo líder en formación:

“El individuo que sume a su conocimiento técnico la capacidad de expresar ideas asumir el liderazgo y despertar entusiasmo en el prójimo es el que más dinero ganará”.

Como ves y siempre lo repito: “No lo digo yo… lo dice la Ciencia”.

Un dato más ¿va? Este asunto del éxito y la mente tienen un ingrediente más que adicionado forma una especie de operación matemática interesante y es la confianza. Resulta que la gente con mayor seguridad y confianza son más productivas y por ende tienen mayores logros.

Lo cual nos llevaría a la siguiente fórmula:

Mente Equilibrada (confianza, seguridad) = Mayor Productividad

Mayor Productividad = Éxito inminente

De acuerdo con el estadounidense Richard Petty, profesor en Psicología de la Universidad de Ohio, la confianza puede ser definida como el elemento que convierte los pensamientos en acción; esta conclusión nació de décadas destinadas al estudio específico de la confianza.

Y es una realidad que en la vida de todo emprendedor habrá altas y bajas, por ello es indispensable que exista este ingrediente que invite a la mente a la acción y no sólo a los sueños.

Ahora bien, ya que dejamos claro el asunto de que para ser exitoso no basta con devorar bibliotecas enteras, sacar 10 en todas las materias, terminar una carrera con mención honorífica, ni rezarle a ningún santo o esperar a que el gobierno cambie. Pasemos a desentrañar conceptos que tal vez ya has escuchado, pero de manera aislada y veamos cómo todas se entrelazan y están para beneficio del emprendedor.

Tal vez en este punto me digas “Ingrid, si el éxito está en mi persona. ¿Qué tengo que hacer? La respuesta es trabajar en tu inteligencia ya no sólo en tu inteligencia intelectual sino emocional. Pero antes de checa qué rayos esto a continuación.

Inteligencia emocional: ¿Qué es?

¿Te ha pasado alguna vez que te encuentras en redes sociales o físicamente a algún antiguo compañero de la escuela y es totalmente otro? Sí, me refiero que en cada salón, en cada generación, siempre hay uno chico o chica que es brillante, totalmente matado, que no acepta un 9 de calificación de ningún profe. Ese cuyas materias pasa siempre con 10, que se titula con honores, pero que luego de la secundaria, prepa o universidad nada más no logra armarla en la vida. Y te preguntas ¿Qué onda a este qué le pasó?

Resulta que este mismo fenómeno de la incapacidad de alcanzar metas concretas en la vida adulta fue captado por especialistas y académicos. Uno de ellos fue Daniel Goleman quien, después de analizar el fenómeno social, publicó el libro “Emotional Intelligence” (Inteligencia emocional). Y este simpático explicó que aquellas personas que son más truchas en la vida adulta en los campos laborales, empresariales y personales son porque tienen más desarrollada o de manera innata, hasta cierto punto, capacidad para reconocer sus sentimientos y los ajenos, y consigue manejarlos sin convertirse en una presa de los mismos.

Pero, ¿qué significa tener inteligencia emocional? Significa que pese a todo el estrés no cae en frustraciones al grado de paralizarse, tiene control en sus estados de ánimo, sentimientos, impulsos y arrebatos. Es alguien lo suficientemente capaz de detectar cuándo es momento de motivarse para seguir avanzando y genera empatía y confianza con su entorno. En resumen hay mayor equilibrio mental y se está en una permanente búsqueda de continuar en ese estado.

¿Cómo trabajo la Inteligencia Emocional? | Importancia del Desarrollo Personal

Si bien, los expertos en psicología, desarrollo, terapeutas y coachings hacen hincapié en que existen personas con habilidades y capacidades de liderazgo e inteligencia emocional innatas; también es verdad que puedes aprender a crearlas desde cero.

Todos recordamos a ese compañer@ de escuela era siempre el jefe de grupo, o quién era el líder de la bolita en el recreo o el que siempre reúne a los cuates en la universidad o ese miembro de la familia a quién se le consulta todo porque de manera innata tiene una posición relevante y se ha ganado ese lugar a pulso por sus capacidades para ser líder. Si en tu caso no eres ese amigo o familiar con alma y presencia de líder, no te apachurres ni deprimas. Puedes ejercitar tu inteligencia emocional poco a poco.

Y es aquí donde hablamos del Desarrollo Personal, pues para ser inteligentes emocionalmente tenemos que desarrollarnos en varios aspectos de nuestra vida.

Desarrollar significa cambiar, evolucionar, crecer de manera paulatina en diversos aspectos, he ahí la razón de que exista desarrollo económico, humano, científico, tecnológico, por mencionar algunos. Una característica del concepto desarrollo es que, frecuentemente, tiene de manera implícita la característica de cambio para bien, es decir hay un enfoque positivo. Si no me crees piensa en frases como “el gobierno está luchando por el desarrollo económico” o “hay que concentrarnos en el desarrollo tecnológico para bien del país”.

Como dije es frecuente pero no es siempre, no hay una regla que diga que todo desarrollo es para bien, hay desarrollos poco positivos como desarrollar un tipo de cáncer o desarrollar malos hábitos.

Por supuesto el desarrollo en las variantes que te menciono como la economía y por su puesto a nivel personal tienen esta relación positiva. El desarrollo personal sirve para que mejores tu autoestima, refuerces tu seguridad, renueves algunos o muchos paradigmas con los que has crecido, crees en ti fortaleza ante la adversidad que te rodea, confianza en tus acciones, mejores tus hábitos y logres crear nuevos, mejores tu comunicación, tanto con tu familia, pareja y hasta en tu trabajo.

Y la pregunta del millón “¿Yo necesito trabajar el desarrollo personal?” Sí, la respuesta es SÍ, no sólo tú, ni yo, TODOS necesitamos del desarrollo personal, para ser mejores seres humanos, más sanos mentalmente, mejores amigos, mejores parejas, mejores hermanos, mejores hijos, mejores colegas, jefes, líderes, emprendedores y mejores elementos de esta simpática sociedad.

Pero, si quieres iniciar tu negocio o hacer crecer el que ya tienes con mayor grado debes entender la vitalidad de desarrollarte.

Beneficios del Desarrollo Personal

Existen métodos, técnicas, investigaciones, herramientas, libros, audios y vídeos destinados a tu desarrollo como persona que te ayudarán a alimentar esa inteligencia emocional y salir del estancamiento financiero, laboral e íntimo. Sin embargo, no es un camino sencillo ni mucho menos rápido y créeme si alguien te dice lo contrario te está viendo la cara, con todo respeto, pero es verdad.

En las escuelas nos enseñan a desarrollar la inteligencia intelectual porque nos puede traeer beneficios tangibles, y hasta cierto punto rápidos (si te aprendias como periquito las tablas de multiplicar, sacabas 10 en el examen y tenías una recompensa en casa, por ejemplo).  

Por ello, en la vida adulta el tema del desarrollo personal se les complica, y muchos en el camino lo dejan, lo subestiman e incluso se burlan de su efectividad. Puesto que para ver cambios, para sentir recompensas necesitas de tres cosas: trabajo duro, constancia y sus resultados son a mediano y largo plazo.

Aquí te dejo 10 beneficios del desarrollo personal que puedes obtener si decides ir en busca de cultivar tu inteligencia emocional.

 Comunicación Intrapersonal: la voz ganadora dentro del emprendedor

Quizá en este momento me digas “Ingrid, me estás dando puro cuento. ¿Dónde quedó la Comunicación Intrapersonal?”. Y justo a ese punto voy. La Comunicación Intrapersonal es ese proceso interno que forma parte de ti en tu día a día y que te acompañará siempre, y es el principal proceso que cambia cuando tu trabajas tu desarrollo personal. Por ende, se convierte en tu mejor aliado o tu peor enemigo a la hora de emprender.

“Ingrid, no manches, no te entendí esto último”. ¡Tranquilo! Sigamos yendo en partes para que me termines de entender.

La Comunicación Intrapersonal es un diálogo interno que haces, a veces, en voz baja o dentro de tu mente; donde interactúan tus pensamientos. En pocas palabras es cuando hablas contigo mismo.

Esta cualidad es vital e inherente a nuestra condición humana, es decir sólo los seres humanos tenemos esta peculiaridad.

¿Qué función tiene hablar solo o que mis pensamientos me hablen?

Sencillo, estos diálogos internos nos sirven para reflexionar el pasado y el futuro, y aunque no lo creas también el presente mismo; además nos permite evaluar situaciones. Por último, alimentan áreas de nuestra vida esenciales como son la autoestima, la identidad y los valores.

Y te preguntarás ¿Y yo para qué quiero saber esto? Yo lo quiero es emprender. Pues, déjame decirte que esto “va junto con pegado”, como diría mi mamá.

Por que si tú trabajas en desarrollarte, paulatinamente te vuelves más inteligente emocionalmente, y por resultado tu comunicación interna cambia.

Te pongo dos ejemplos:

A) Cuando tú no trabajas el desarrollo personal de entrada te dices a ti mismo “Bah, puras babosadas. Eso es pura sacadera de dinero. Puro fraude”, mientras lees o escuchas algo sobre este tema. Pasa el tiempo, pones tu negocio, haces mil cursos, dominas todas las herramientas, pero tu negocio no crece. Pasa el tiempo, sigues estancado, de malas, sin dinero y comienzan a dominarte las emociones. Y cada mañana desde que despiertas hasta que te acuestas vas por el baño, la cocina, el comedor, el patio, la calle, el transporte diciendote a ti mismo: “Debí hacerle caso a mi amigo. Ya la cagué”, “¡Cómo se me ocurrió semejante idiotez!”. “Soy un idiota”. “A mí ni se me dan las ventas”. “Soy malo para hacer cosas nuevas”. “Otro día malo, siempre son malos”, etc.

B) Cuando tu trabajas el desarrollo personal pasa lo siguiente. “Muy bien, vamos a intentar. No sé si funcione, pero no tengo nada que perder”. Comienzas a acercarte a expertos, a leer, escuchar y ver material, compras libros por tu cuenta y te lanzas con tu negocio. Pasa el tiempo y tu negocio despega, mejoras tu carácter, tu comunicación y servicio al cliente, estás más seguro y aunque llegan algunos problemas no te detienes. Y cada mañana te dices “Hoy va a ser un gran día”, “Yo puedo”, “Ayer resolví muy bien el problema, me siento content@”. “Chin, hoy voy a ir a hacer algo nuevo, tengo miedo, pero, total no pierdo nada, puedo ganar mucho”, “Me encanta mi negocio”.

Querid@ lector seamos sinceros, ¿quién tiene una mejor conversación consigo mismo el caso 1 o 2? El mensaje que te proyectas cada día alimenta los lobos o los tigres que llevas dentro. El único que te pone el pie cada mañana o te da la mano eres TÚ. Si trabajas en tu desarrollo personal, poco a poco cambiarás la comunicación a la que te expones tu mismo, tú solito comenzarás a cambiar el mensaje y alimentarás esa voz ganadora que en vez de tumbarte te hará volar.

Para dejar un poco más claro el tema te dejo aquí el podcast de la comunicación contigo mismo.

 

Quiero cerrar este simpático bloque de lectura con una gran frase del maestro Jim Rohn que dice: “El éxito no es ni mágico ni misterioso. El éxito es la consecuencia natural de aplicar con firmeza los principios básicos de la superación personal”.

Recuerda “Comunicar te abre puertas; emprender te hace crearlas”.